miércoles, 21 de abril de 2010

Hijabs, gorras, sombreros y otros cubrecabezas

En un Estado de Derecho libre y democrático como en el que nos encontramos, me parece ridículo y hasta bárbaro el hecho de que una niña se vea apartada del colegio, es más, se vea privada mediante una expulsión de su derecho como ciudadana al acceso a la libre enseñanza.

El caso de la niña Najwa, me merece especial atención dado que la Constitución de 1978 en su artículo 16 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto sin más limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley; así mismo, dicho texto también defiende en su artículo 27 el derecho a la educación, así como el derecho ejercido por los padres a que sus hijos reciban formación en materias de religión y moralidad de acuerdo a sus ideas. Ante esto, un Instituto de Secundaria, no puede tener normas internas que choquen directamente contra los principios Constitucionales y los poderes públicos como reguladores de la normativa Constitucional no deberían permitir que esto fuera así.

No obstante, aludir a la normativa interna para expulsar a una niña que lleva un velo en la cabeza, un pañuelo que ni siquiera le cubre la cara, sino sólo el pelo, me parece el más denigrante acto de XENOFOBIA encubierta.

Desde hace bastante tiempo llevo escuchando muchas voces que se las dan de tolerantes y pretenden hacer que las niñas y mujeres musulmanas se quiten el velo. De hecho muchas de esas voces, quieren imponer que el velo desaparezca porque les parece un acto denigrante. Denigrante o no, es libertad de cada persona el decidir si lo lleva o no lo lleva, ya sea por imposición de la religión o por gusto estético. O es que si es por estética si se pueden llevar las cosas y si es por religión no.

Es un punto controvertido. ¿Por qué una musulmana tiene que quitarse el velo y una monja puede llevar puesta la cofia? Es más, ¿por qué una niña no puede llevar cubierta la cabeza con un pañuelo cuando miles de jóvenes utilizan gorras y pañuelos a diario para cubrir su testa? Sigo apelando a que esto me huele a xenofobia encubierta amparados en una regla interna que no tiene comparación con el texto Constitucional que regula nuestra nación y que establece nuestros derechos y libertades.

Queda muy bonito de cara al público decir que no se es racista pero que hay unas normas dentro del colegio que hay que cumplir y que discriminan claramente por el hecho de pertenecer a una religión. Por cierto, estos actos se están dando dentro de un colegio público, financiado por todos los españoles y también por el dinero que la familia de esa niña musulmana paga en concepto de impuestos y por el dinero de otros muchos musulmanes que viven en España, hecho que hace más grave si cabe esta agresión xenófoba por parte de los profesores, junta directiva y asociación de padres que permiten este comportamiento.

El otro día, leyendo una entrevista a una alta personalidad de Palestina, éste decía que es un absoluto error el imponer a una niña que se quite el velo pues ella lo verá como un ataque directo hacia su cultura y su forma de ser, pero sin embargo, si tu a esa niña no le dices nada, sentirá que crece en libertad y que su identidad no se va a ver atacada, lo que la llevará a intentar parecerse a sus amigas occidentales y hará desaparecer el velo porque entenderá que este no le favorece o esconde rasgos de su físico que la hacen parecer menos atractiva, y yo creo que este señor tenía razón, es psicología inversa lo que hay que utilizar, fomentar la tolerancia y no presionar para que se produzca el cambio inmediato en las generaciones de jóvenes musulmanes porque esto podría traducirse en una mayor hostilidad hacia lo católico y puede desembocar en disturbios como los acaecidos en Francia en los meses de octubre y noviembre de 2005.

Y es que entrados en pleno siglo XXI, en la era de la información y como consecuencia de la cultura global, en la que el conocimiento de otras culturas no debería ser tan difícil, la ignorancia popular en vez de observar con admiración otras culturas, tratamos de reducirlas y cristianizarlas como hicieran los conquistadores allá en el siglo XVI. Hagamos de este mundo un mundo mejor mediante la tolerancia y la comprensión, hagamos que este siglo XXI se convierta en el ¡¡¡SIGLO DE LA TOLERANCIA ENTRE CULTURAS!!!

martes, 20 de abril de 2010

Ego non te absolvo

Todo el mundo pudo ver el otro día en el programa Salvados la entrevista que Jordi Evolé le hizo a Ramoncín, ese artista acabado que ha intentado toda su vida vivir del cuento, aquél que cantó una vez “Hormigón, mujeres y alcohol” (Litros de alcohol corren por mis venas, mujer, no tengo problemas de amor, lo que me pasa es que estoy loco por privar…).

Puro teatro todo, ese Ramoncín con su camisa reivindicativa en la que se podía leer “Ya no soy directivo de la SGAE”. Y que bonito es ponerse una camisa de esa guisa después de haber estado cobrando de dicha entidad durante veinte años de tu vida.

De todas formas, el odio que los españoles le tenemos a este tipo, se debe no a esos veinte años en la junta directiva de la sociedad, sino a su labor al frente, a su histérica persecución del dinero fácil conseguido a través de grabar con impuestos todo aquello que hiciera ruido, para por si acaso se nos ocurría reproducir una canción con ello.

La mala prensa que este individuo se ha ganado, se la merece a pulso y es que una cosa es grabar con cánones los discos, las cadenas de televisión que reproducen música y que emiten canciones de diversos artistas, grabar la música utilizada para publicidad o para el cine dado que se graba sobre canciones y artistas concretos, y otra cosa muy diferente es grabar con cánones los teléfonos móviles porque tienen la capacidad de reproducir música. Y llega el momento de las preguntas, ¿para quién es ese dinero del impuesto revolucionario de los móviles? Porque no tienen ni idea de la música que voy a escuchar yo para luego poder repercutirle las ganancias al artista implicado. ¿Y si yo sólo utilizo el móvil para llamar y escribir mensajes por qué tengo que pagar ese canon? (porque os aseguro que este es mi caso y estoy radicalmente en contra de los anormales que van con la música del móvil a todo volumen molestando en el vagón o en el autobús), y puestos a pagar, ¿por qué los móviles si y a las cadenas de música no se les había aplicado?

Durante la entrevista, soltó la perlita: “Un colectivo en que tienes que ver a un tío en un programa de televisión, que le conoces porque es compañero y famoso, y dice que está en contra del canon, pues me parece estupendo, pero es que es uno de los que más canon ha cobrado en los últimos cinco años”, una frase que merece un análisis bastante detallado, ya que en primer lugar, habla de compañeros y yo no se de qué serán compañeros pues ellos son artistas y él… en fin, que no se dedican a lo mismo vaya. Por otra parte, habla de artistas que están en contra del canon con un victimismo que le hubiera valido un oscar si no fuera porque esta película no entraba a concurso. Ante esta afirmación este individuo debería sentarse en su sillón a reflexionar, porque cuando una persona que, a priori, tiene los mismos intereses que tu y no te apoya es que hay algo que no estás haciendo bien, y si como es el caso, hay más de una persona que hace esto, entonces es una señal inequívoca de que la estás cagando bien. Y para remate de la fiesta, habla de que alguno de los artistas que critican el canon es uno de los que más ha cobrado, y eso sólo tiene una interpretación, y la interpretación es la siguiente: ese señor es un gran artista porque la reproducción de sus canciones es superior a la de la mayoría, por ello ha cobrado más dinero procedente del canon que ninguno, y por otra parte, la crítica que hace del impuesto revolucionario nos indica que el canon digital no le hace falta para vivir pues con la venta de discos y la organización de conciertos tiene suficiente como para no tener que mendigar el dinero de los teléfonos móviles.

En mi opinión, hay una serie de incoherencias en la gestión de la SGAE cuando Ramoncín se encontraba en su directiva que ha llevado a un odio generalizado hacia este señor, un odio generalizado y por otra parte muy merecido. Un odio que aunque como rezaba su camiseta, ya no es directivo de la SGAE, no se va a poder quitar de encima por mucho que se redima de sus actos con palabrería barata y lágrimas de plástico azul. De hecho, yo seguiré odiándole toda mi vida.

sábado, 17 de abril de 2010

Autonomías, Dioses y formas de hacer política

Llevo lo menos cinco años sin salir de España y durante este período, todavía no alcanzo a recordar el momento en que los líderes autonómicos tomaron el papel de líderes del país, de dictadores camuflados y regidores de los designios de la ciudadanía. Yo en mi vil ignorancia, pensaba que el mando de la Nación lo tenía el Gobierno Central, ejerciéndolo de una manera o de otra, estando más o menos centralizado, pero siendo siempre el encargado de la toma de decisiones, siempre contando con el respaldo de ambas Cámaras.

Sin embargo, hoy me he dado cuenta que son los líderes autonómicos los que mandan, o por lo menos eso debe creerse el señor Montilla, que de un tiempo a esta parte se cree una deidad, o por lo menos actúa como tal con sus órdenes y exigencias.

Mis sospechas sobre este tema empezaron hace tan sólo unos meses, a raíz de la carrera por ubicar el almacén de residuos nucleares. Por aquel entonces, la localidad de Ascó, decidió ofrecer el alojamiento a dicho almacén, una iniciativa que bien podría llevar a crear puestos de empleo en una localidad de tan pequeño tamaño (hay que recordar que en 2009, contaba con un censo de 1.608 habitantes), lo que podía traducirse en nuevos ciudadanos que vinieran a ocupar los puesto vacantes del almacén y por ende a vivir al pueblo por encontrarse éste en la localidad, conllevando de esta manera al consecuente aumento de ingresos del Ayuntamiento en concepto de impuestos tanto por las contribuciones de los nuevos vecinos como los derivados de la actividad del almacén (y es que en pueblos pequeños, es difícil llevar a cabo ningún cambio importante porque el presupuesto es ínfimo, se lo digo yo que soy de Villacastín y tenemos un número similar de censados). Sin embargo, el Dios Montilla se posicionó contra la decisión de los políticos locales (integrantes de su propio partido) y les obligó a rechazar de pleno la idea de un almacén que podía haber hecho crecer un pueblo que con impedimentos de esta guisa está condenado a envejecer para terminar desapareciendo.

Mucho me molestó esta posición del señor Montilla, pues yo opino (como les he comentado antes, soy de pueblo pequeño) que la política debe hacerse desde abajo, pues sino estamos obligados a cometer los errores que ya cometieron en el pasado reyes, dictadores y políticos que pretendían levantar la casa por el tejado, y es que sólo los habitantes de cada municipio saben lo que ese municipio necesita para salir adelante y los políticos regionales, al igual que los nacionales, no tienen ni idea siquiera de la existencia del pueblo hasta que no surgen temas polémicos como éste.

Después de aquel incidente de Ascó, puedo leer en la prensa que al señor Montilla no le gusta que le den órdenes desde arriba y ante la resolución del Tribunal Constitucional quiere que le cambien a los magistrados por llevar éstos sin renovarse desde 2007 ¿por qué no pidió ese cambio en 2007 que es cuando tocaba? Probablemente porque pensaba que éstos iban a reconocer el Estatut como un texto dentro de la constitucionalidad.

Ahora, como si de un presidente que busca su embestidura se tratara, está realizando una rueda de contactos para que se lleve a cabo la ya mencionada renovación de los magistrados y probar fortuna a ver si los siguientes (igual con un poco de cara, presiona para que le dejen escogerlos a él, para que no se lleve una desilusión, digo) le ratifican la constitucionalidad del Estatut, algo que le han rechazado ya hasta en cinco ocasiones y que el Dios Montilla se niega a aceptar.

Sin ser magistrado del TC, ya le digo yo al señor Montilla que el Estatut de Cataluña es totalmente anticonstitucional, y es que en el artículo 2 de la Constitución, ya se nos dice lo siguiente: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.” Así mismo, en el artículo 138.2 de la misma, se dice: “Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales.” A parte de saltarse a la torera bastantes de los artículos del Titulo VIII, Capítulo Tercero de la mentada Constitución.

Por tanto, hasta que no se haga una nueva Constitución que albergue otro modelo de estado, la independencia de las Autonomías no va a ser posible dado que si seguimos parcheando nuestra Constitución al final perderá su esencia legislativa y por ende su esencia democrática. Si se toca la Constitución que sea para realizar una nueva.

De todas formas, no hay más ciego que el que no quiere ver, más radical que el que nada de esa tierra le toca (¿qué independentista puede ser un tío que ha nacido en Andalucía?), ni más dictador que el que no se deja, ni deja gobernar.

viernes, 16 de abril de 2010

Donde hay dinero no manda marinero...ni patrón

Puedo leer hoy en los periódicos de medio mundo que el Gobierno de Estados Unidos demanda a Goldman Sachs, por un fraude en la comercialización de productos de inversión ligados a hipotecas de alto riesgo, más comúnmente hipotecas “subprime”, y la verdad que esto me ha dejado un poco anonadado.

Usando el sentido común todavía no alcanzo a entender cómo la SEC ha permitido desde un principio la comercialización de fondos de inversión ligados a un producto con tanto riesgo, y es que el riesgo de este tipo de fondos no venía tanto de la composición del fondo (se lleva muchos años negociando con deuda hipotecaria), sino que más bien el riesgo lo formaban las personas que habían pedido la hipoteca, dado que se trataba de gente con poca liquidez, sin estabilidad laboral y con un alto riesgo de impagado, una mezcla demasiado explosiva como para que la SEC dejase que los banco vendieran fondos basados única y exclusivamente en este tipo de hipotecas, sin contener otro tipo de productos menos volátiles o con menor riesgo como podía ser la deuda pública tanto de EEUU como de cualquier otro país, o deuda de empresas con gran solvencia, es decir, un pequeño freno para casos de emergencia.

Cuando la burbuja inmobiliaria reventó, todo el mundo se llevaba las manos a la cabeza porque este tipo de fondos, que habían sido muy rentables mientras esa gente de alto riesgo tenía dinero, se deshacían como el azúcar en el café y es que tenían menos estabilidad que un balón de playa en medio del océano; la SEC lo sabía y aun así, permitió su comercialización, ¿Por qué? Se preguntará la gran mayoría; la respuesta, la misma de siempre, por dinero. Mientras estos fondos eran rentables, se vendían como churros y el Gobierno estadounidense llenaba sus arcas a costa de los impuestos repercutibles a los productos de inversión, cuando han dejado de funcionar, ha hecho como el resto de Gobiernos, poner cara de poker, decir que se le ha engañado y cambiar de bando para intentar resolver una situación que no se hubiera dado si no se hubiera permitido la comercialización de dicho producto. De hecho, el director de Vigilancia Disciplinaria de la SEC, Robert Khuzami, ha declarado que "El producto era nuevo y complejo, pero el engaño y el conflicto son antiguos y simples", razón de más para que la SEC no hubiera permitido en ningún momento la comercialización de este producto, pero como diría un catalán, “la pela es la pela” y mientras haya “pela” de por medio, el resto no importa.

Pero no se preocupen, esta no es la única vez que esto ha pasado, y (pese a que le tengo gran aprecio) me juego el cuello a que volverá a pasar una y mil veces. Aquí pasó con el tema inmobiliario, de repente un día, nos da por comprar pisos a todos y los constructores, viendo que la gente quiere comprar, se inflan a construir y a vender (joder, si se vendían los pisos sin siquiera haber comenzado a cimentar, veíamos un plano y adelantábamos dinero como borregos), el Estado mientras tanto, en vez de regularlo, aprobaba; normal, entre impuestos, el aumento del empleo y la bonanza económica, como para regular nada. De repente, los consumidores, hartos de invertir en vivienda e hipotecar nuestras vidas hasta la saciedad, dejamos de comprar, se frena en seco la construcción y con ella el resto de sectores aparejados, ¿qué hizo el Estado? La de siempre, cara de poker y buscar culpables extramuros para no asumir la responsabilidad de no haber regulado ese sector de la economía como debiera haber estado regulado.

Y es que cuando hay beneficios de por medio, todos hacemos la vista gorda sin pararnos a analizar si más adelante los va a haber o si por el contrario éstos van a ser infinitos y no va a parar en la vida, y lamentablemente en la vida todo tiene un final, y los beneficios, más, pero somos humanos y como tal, somos egoístas y ese egoísmo es el que nos ciega, nos hacer perder la razón y después llevarnos las manos a la cabeza.

Así pues, señores, tanto del respetable, como de los diferentes Gobiernos que controlan los designios del mundo, cuando vean que algo es rentable, antes de meternos de cabeza, por favor usen la cabeza para lo que es y analicen si realmente eso va a ser así de por vida o la situación va a poder virar inesperadamente dejando más culos al aire que en una playa nudista, y una vez que se hayan tomado su minuto de reflexión, entonces, actúen en consecuencia y así no tendrán que lamentar nada.

jueves, 15 de abril de 2010

Salida de humos

La ministra Trinidad Jiménez ha declarado que va a llevar la propuesta de la reforma de la Ley Antitabaco al Congreso antes de Junio para que ésta no se demore por los paros vacacionales que sufre esta cámara durante el período estival. No entiendo yo la anterior Ley Antitabaco, al igual que no alcanzo a entender la actual reforma que se quiere hacer.

En pleno siglo XXI y viviendo en un Estado de Derecho, los derechos de los ciudadanos se ven recortados en cuanto a la libre elección y es que si bien es cierto que tanto derecho tienen los que no fuman a estar en un local sin humos, como los que fuman a estar resguardados del frío intempestivo del invierno o el calor infernal en verano. Sin embargo, en esta situación, el ciudadano que ve recortados sus derechos a la libre elección son los propietarios de los locales que ven cómo se les impone una regla que en algunos casos les puede perjudicar y mucho a los ingresos de sus negocios (una buena forma de fomentar la economía, perjudicando al pequeño propietario mediante imposiciones a sus clientes).

Y es que en materias de humos, debería ser el propietario del negocio el que decidiera cómo quiere que sea su negocio (al fin y al cabo, el dinero lo saca de su negocio y los impuestos los paga al igual que el resto de ciudadanos), así pues si yo tengo un bar (que es el caso) y decido que la gente puede fumar, con un cartel en la puerta avisándolo, asunto arreglado, el fumador sabe que puede fumar, y el no fumador tiene en su mano el decidir si entra o no entra en un local que sabe de antemano que está lleno de humo. En la otra parte tenemos a los trabajadores, los cuales están tragando humos que perjudican la salud y digo yo, tomando esta misma medida de argumentación habrá que prohibir hacer carreteras ya que los vapores que suelta el alquitrán son más nocivos que el humo del tabaco, y por si fuera poco, la temperatura a la que ha de extenderse, unido a la temperatura del ambiente (hay que aclarar que el asfaltado se suele hacer en primavera verano y otoño porque no se puede hacer a temperaturas menores a cinco grados), son también muy perjudiciales para la salud de la piel y es que si nos ponemos un poco tiquismiquis, al final hay que prohibir trabajar porque todos los trabajos tienen una parte importante de riesgo.

Si el riesgo para la salud de los trabajadores que tienen que estar en contacto con el humo del tabaco es tan alto, la solución sería pagarles un plus de peligrosidad por el desempeño de su trabajo. Además, si tan perjudicial es el tabaco ¿por qué no lo prohíben al igual que están prohibidas otras drogas y se dejan de líos?, sencilla y llanamente porque reporta más ingresos al Estado de los gastos que provoca, es decir, es rentable y como es rentable, se mantiene su consumo pero pongo restricciones estúpidas que lo que hacen es generar la falsa ilusión de querer mejorar la salud de la ciudadanía. Otro truco banal que no lleva a ningún sitio más que a perjudicar a un colectivo que si con la actual crisis está bastante tocado, con esta medida va a terminar de hundirse.

Hace poco, en el bar que tengo, estaban los habituales parroquianos que toman café a primera hora de la mañana y a colación de esta ley comentaban que si ellos bajaban a esa hora a tomar el café, no era por tomar el café y la copa, sino por echarse el cigarro o el puro mientras tomaban café y que si eso no lo iban a poder hacer a partir de ahora, se quedarían en casa tomando el café y la copa porque total, el café y la copa eran la excusa para salir a fumarse el cigarro al bar mientras hablaban con alguien y así es como piensa la mayoría de fumadores que salen a los bares. En mi caso, son diez los parroquianos que se juntan y entre cafés, copas y puros, se dejan todos los días una media de 2,50€ por persona, por lo que esto supone dejar de ingresar a bote pronto 25,00€ diarios, que se convierten en 175,00€ semanales y que mensualmente supondrían 700,00€ y anualmente serían 9.125,00€; contando sólo la primera hora del día, si otros clientes como los del café de por la tarde (que vienen a ser los mismos que por la mañana), o alguno de los habituales a la hora del vermú (por no contar con la gente que sale por las noches a tomar copas y que inevitablemente llevan el cigarro como complemento en la mano contraria al cubata), esto se traduce en QUIEBRA Y CIERRE DE NEGOCIO porque no me sale rentable y al igual que a mi, a muchos pequeños comercios a los que afectará esta ley.

Pero que la Ministra se quede tranquila en su sillón sentada pensando que hace un favor al país mientras lo hunde con medias reformas que lo que hacen es avivar las llamas de la crisis que nos consume (al igual que el Ministro de Trabajo con la nueva reforma laboral, qué casualidad). Total, la Ministra el vermú lo toma en su casa con el Ministro de Trabajo, desconectada del ciudadano de a pie y sin pisar los bares, lugar por antonomasia en el que más latente se hace el sentir y el pensar del pueblo español.

Por cierto, no soy fumador ni lo he sido, pero el debate debería centrarse más allá de qué es mejor para los fumadores o los no fumadores y trascender a los verdaderos damnificados de esta cuestión, los propietarios de locales de hostelería.

miércoles, 14 de abril de 2010

Honestidad y transparencia

En plena vorágine de escándalos de corrupción, siempre surge la figura del salvador, de la persona ética, aquel que con sus actos nos marca el camino a seguir, aquel que nos enseña que la vida está llena de decisiones que tomar y que siempre podemos tomar la correcta, y es que José Bono, ha contestado a las peticiones de Mª Dolores de Cospedal de aclarar su aumento patrimonial desde que ocupara el sillón de Presidente del Congreso, de la mejor forma en que estas cosas se pueden hacer, presentando al Fiscal General del Estado un dossier en el que aclara sus ingresos, los de su mujer y los bienes materiales que forman el patrimonio de ambos. Todo un acto de honestidad y de transparencia, dos de las palabras más demandadas a los políticos, pero dos de los actos menos realizados por los mismos.
Este comportamiento, debería servir para todos los políticos que actualmente forman la élite de dirigentes de nuestro país, y no sólo para ellos, sino para todos aquellos que en un futuro más o menos inmediato pasarán a dirigir los designios de nuestras vidas con las decisiones que tomen en el hemiciclo del Congreso y también en el del Senado. Da igual que se sea de un partido o de otro, este gesto no tiene siglas políticas, no tiene ideologías, por lo que puede encajar en la filosofía de cualquiera de los partidos, de hecho debería ser la bandera de todos los partidos políticos independientemente de su signatura política o ideológica.
Y es que parece mentira que se tengan que aplaudir estos comportamientos como si de un acto heroico se tratase, pero en la sociedad en la que vivimos en la que la corrupción de la clase política está a la orden del día, la televisión premia el dinero fácil conseguido a través de los programas basura como Gran Hermano, La Noria, DEC, Sálvame…, los escándalos sexuales que están asolando la credibilidad y la moral de la Iglesia Católica (¡¡OJO, LA IGLESIA CATÓLICA!!, ese ente que ha dirigido nuestra moral desde hace más de dos mil años y que pretende seguir haciéndolo con condenas como la del aborto, sin haber condenado aún muchos de los casos de violación y pedofilia que se han producido en su seno), entre otros tantos hechos que día a día lapidan la sociedad que tanto esfuerzo costó construir y que tan poco nos está costando enterrar nuevamente; así que no es de extrañar que los valores que rigen el comportamiento del Señor Bono, sean difíciles de encontrar en cualquier persona de esta rasgada sociedad, aunque siempre le sale algún "aliado", alguien que defiende la honestidad de estas personas y que aplauden el gesto como ha hecho a través de su blog en la página web de su partido el Señor Uriarte y eso, a pesar de ser de sígno político opuesto, y a pesar también de haber sido la Secretaria General de su partido la que ha pedido las explicaciones. Esos hechos son los que evidencian la clase de las personas y la pasta de la que están hechas, lástima que el artículo haya durado tan poco (la Dirección General del Partido ha hecho borrar el artículo de la página web del PP), pero aún así, sin duda ha sido todo un acto de honradez el que ha cometido el presidente de Nuevas Generaciones.

Sin embargo, ahora es tiempo de que otros muchos personajes (hay una notable presidenta de Comunidad Autónoma que se permitió el lujo de perder 800.000€ en una inversión efectuada en un banco americano allá por el año 2008) muestren un ápice de dignidad y presenten iguales comportamientos en presentes y futuros acontecimientos para que la actual democracia en que vivimos siga sustentándose y reforzando nuestro Estado de Derecho, tan maltrecho en estas jóvenes etapas de nuestra andadura política en Democracia, porque si cuando a un político se le piden responsabilidades, éste nos contesta con su silencio, o peor aún, con la altanería que caracteriza a muchos de ellos, y en vez de presentar sus cuentas con total claridad, lo que hacen es poner trabas a la justicia, entonces estará quitando una piedra de la pirámide de la Democracia y la estará llevando al castillo particular de la demagogia, estará participando en la construcción de una nueva forma de Gobierno, una Dictadura encubierta en la que el que ostenta el poder hace y deshace a su antojo y en pos del beneficio propio, mientras que el pueblo llano al final, y como siempre ocurre, acaba pagando los platos rotos de la Democracia.

Así que ya saben señores, en política, lo que el pueblo demandamos es HONESTIDAD y TRANSPARENCIA para poder seguir confiando en el buen hacer de nuestros dirigentes y si eso no se produce, entonces no cuenten con nosotros para que vayamos a votar, pues al final, estarán demostrando que el voto es lo de menos, pues esté quién esté en el poder siempre nos estará ocultando algo.

martes, 13 de abril de 2010

A propósito de la ley de reforma laboral

En vista de la nueva reforma laboral que ha presentado el Gobierno en el día de hoy, en la que se adoptan medidas de empleo tomadas de países como Austria (vigésimo sexto país en la clasificación mundial por PIB, un ejemplo a seguir por el noveno país en esa misma clasificación) que llevan a crear un fondo de indemnización por despido, o proponer una reducción de indemnizaciones para el trabajador en caso de despido (una brillante idea si lo que se pretende es seguir aumentando el paro), me pregunto cómo un partido que se dice de centro izquierda, anteriormente más posicionado a la izquierda, toma medidas tan absurdas y que favorecen en tamaña medida a los empresarios, hundiendo más si cabe a las clases trabajadoras.
Ideologías políticas a parte, yo creo que es un error intentar que una reforma laboral así salga adelante ya que lo único a lo que va a contribuir es a hundir más si cabe la economía del país, y no me refiero a las maltrechas arcas públicas, sino a la masa de personas que formamos este país.
Aspirando como nos encontramos a formar parte de las importantes reuniones del G8, nuestras miras no deberían posarse sobre países como Austria, sino más bien en las economías fuertes, en aquellas economías que forman tan ansiado grupo, así, podríamos reformar el salario mínimo interprofesional y adecuarlo al nivel de EE.UU. en donde una persona con titulación superior cobra un salario mínimo de 38000$ brutos anuales en contraposición de los 15000€ (20000$ b/a) que cobra de media un recién licenciado en España. Mirando también a EE.UU. se podría llevar a cabo la reforma de los contratos de formación, ya que en dicho país, los becarios cobran un salario mínimo durante su período de formación, lo que les permite incorporarse a la sociedad de consumo sin haber terminado el período lectivo, echo que fomenta el consumo y crea sinergias en la economía, sin embargo, en España el becario no cobra y en el caso de llegar a cobrar algo, es lo que la empresa estime que cuesta su esfuerzo (y créanme, es bastante poco, no superando nunca los 500€ al mes) y esto se produce porque el Gobierno no tiene establecido un mínimo para estos contratos, así pues, miles de estudiantes de FP y Universitarios, regalan entre tres y seis meses de trabajo a las empresas por mantener un contrato de formación después del cual serán o no renovados por la empresa en función de las necesidades de personal de la misma.
Aún así y puestos a mirar la solución en países con menor PIB que el nuestro, por qué no miramos a países como Dinamarca que ocupando el puesto vigésimo octavo en la clasificación mundial, tiene una tasa de paro inferior al 9% gracias en parte al alto porcentaje en tributos que tienen que pagar, echo que a su vez revierte en mejoras sociales y la posibilidad de incrementar el gasto público en épocas de crisis con el fin de crear empleo o en su defecto dar unas prestaciones por desempleo acordes a la cotización, haciendo que un parado no tenga que mendigar y pueda seguir manteniendo el mismo nivel de vida que llevaba hasta antes de perder su empleo.
Pero está claro, que a día de hoy, los políticos no están interesados en solucionar la crisis y están más interesados en mejorar sus números, sino, a que se debe que quieran quitar las horas extras (gran fuente de ingresos para la mayoría de los mileuristas) y den estas minucias a trabajadores que se encuentran en paro y que se verían de esta manera contratados con un contrato a tiempo parcial para cubrir...¿cuánto? Dos, tres, no mucho más de cuatro horas al día, pero eso sí, rebajando las tasas de paro con el fin de maquillar la estadística y que en el próximo informe del INE en vez de figurar 4.166.613 parados en España, puedan figurar unos más que razonables ¿2.000.000, quizá 3.000.000?, lo suficiente para presentar unos datos defendibles ante la opinión pública, pero sin presentar una solución real al problema.
Echo este, como el de tantas otras medidas adoptadas por este y otros Gobiernos me preocupa bastante, dado que los políticos en general, sean del signo que sean, han tomado por tónica general en el desempeño de sus funciones el parchear allá donde surgen los problemas en vez de abordarlos y erradicarlos desde la base, es decir, se dedican a tapar el problema con medidas menores en vez de intentar solucionar el problema desde su inicio, acción esta que les evitaría posteriores dolores de cabeza ante nuevas situaciones problemáticas surgidas a raíz del mismo problema al que no se puso resolución; y es que nuestros políticos deberían poner en práctica el refranero español y llevar a cabo aquel que reza "A grandes males, grandes remedios" para solucionar muchos de los problemas que les surgen en el día a día de su quehacer político.

lunes, 12 de abril de 2010

Venturas y desventuras de la clase política


Cuan deplorable me parece la actitud de nuestra actual clase política y es que en vez de serios dirigentes que han de llevar la nación a lo más alto, parecen inmaduros adolescentes en la edad del pavo.
Leyendo cierto periódico de tirada nacional, he podido leer el siguiente titular “
El PP pasa al contraataque con 'Gürtel'. No he sentido siquiera la más mínima alteración cuando he podido leer en el artículo que la secretaria general del PP, Dña. María Dolores de Cospedal, pedía explicaciones sobre supuestas tramas de corrupción en el seno del PSOE que el fiscal debería estar investigando igual que está investigando la trama corrupta que ha salpicado de lleno a la familia política Popular. De hecho, estoy de acuerdo con la señora Cospedal en que si hay irregularidades en las cuentas de determinados políticos, estas se deban investigar.
No obstante, lo que me ha llamado la atención de este artículo es cómo dicha señora intenta desviar la atención de la prensa de todo el escándalo que está sucediendo en su propia casa e intentar echar mierda encima del partido rival, y es que desde hace un tiempo llevo observando que la clase política de este país, sin distinción alguna de siglas e ideologías, se defiende como los niños del parvulario, con el típico “… y tu más”, así a las acusaciones que se hacen entre ellos, a los casos de corrupción que han salpicado a la mayoría de partidos políticos de nuestra democracia, así como a los escándalos varios que han sacudido al seno de sus filas, los partidos implicados siempre sacan a relucir el “…y tu más”, en forma de recordatorio de otro escándalo que haya sufrido el partido que esté pidiendo las pertinentes explicaciones.
Creo, que esta gente que “nos representa”, debería tener un comportamiento más adulto a la hora de dar explicaciones, entonar el mea culpa y tomar las medidas oportunas con los miembros del partido que hayan infringido la ley, en vez de apoyar a ultranza al infractor hasta que ya no queda más remedio que reconocer lo más que evidente y lo más que probado ya por la Ley, y es que no hay mejor solución que cortar el problema de raíz y así, demuestras que no estás dispuesto a tolerar conductas innobles en tus filas a la par de mostrarte fuerte y efectivo a la hora de resolver problemas aunque estos surjan en tu propio partido.
Aunque el comportamiento parvulario que más me gusta de nuestros políticos es el que se lleva a cabo tanto en el Congreso como en el Senado, ese gran momento en que un político cualquiera, de un partido cualquiera, que ha estado varios días preparando su intervención, se sube al estrado, suelta su discurso enfatizando allí donde la oratoria lo requiere, calmando el tono cuando su intervención así lo pide, es decir, siguiendo al pie de la letra el guión de la intervención para intentar convencer al resto de las personas allí presentes, en definitiva, llevando a cabo su papel, y de repente, cuando su intervención se da por finalizada, una parte del hemiciclo irrumpe en aplausos y vítores, son los de su partido que tienen que apoyarle; pero el resto de partidos, en su afán de impedir que esa magnífica intervención se lleve la gloria, prorrumpe en silbidos, voces y golpeteos en las mesas para acallar los aplausos que deberían coronarle de gloria. Y digo yo, esa gente que representan a los cuarenta y seis millones setecientas cuarenta y cinco mil ochocientas siete personas que conformamos España, ¿dónde se creen que están, en el Bernabeu, en el Circo romano? ¿de dónde sale ese comportamiento de ultras sur que llevan a cabo en tan digno edificio en el que trabajan? Y lo que es todavía peor ¿por qué se permite ese comportamiento en dichas instituciones públicas? Estas son algunas de las preguntas que me hago cuando veo a nuestros políticos realizar la labor que los españoles les hemos encomendado, a parte de la pregunta que se hace toda España cuando ve lo mismo ¿dónde están los leones y los gladiadores a los que jalean? o aquella de ¿por qué tardan tanto los antidisturbios en desalojar el edificio?



Bromas a parte, tal comportamiento me parece deplorable, innoble y hasta antidemocrático, pues una de las bases de la democracia es el respeto mutuo entre los ciudadanos y muy señores míos, en una intervención de ese calado el respeto brilla por su ausencia.

De crisis y otros dolores de cabeza

De todos es sabido que actualmente nos encontramos inmersos en una crisis económica muy grande y que afecta a todos los sectores de nuestra economía, llegando actualmente a la nada desdeñable cifra de 4.166.613 parados en España. Para colmo, día a día, los escándalos de corrupción de nuestra clase política, se suceden como si de una construcción de fichas de dominó se tratase.
Ante tal situación, y después de dos años de crisis económica, los políticos no han hecho nada para salvar la actual situación. De hecho, la única medida que han sido capaces de tomar, ha sido la de abaratar el despido para que aquellos que lo deseen se puedan deshacer de sus empleados a bajo coste. Este echo provocó un aluvión de EREs, fue una moda que duró unos meses entre grandes empresas que tenían que deshacerse del lastre que habían acumulado durante los años de bonanza y que contribuyó a agravar más la situación en vez de arreglarla.
No se había vivido un momento así desde hacía mucho tiempo en las democracias modernas, es más, sólo se había vivido una situación de esta enjundia y fue durante el año 1929, con la Gran Depresión económica que se vivió durante el período de entreguerras. Quizá por esto los políticos de ningún país han sabido cómo reaccionar ante este duro revés que sufrió, y aún sufre, la economía mundial. La memoria histórica, según me enseñaron en el colegio, servía para ayudar al ser humano a no cometer los mismos errores que se cometieron en el pasado, no obstante, con el paso de los años me he dado cuenta que no es del todo cierto dado que seguimos cometiendo errores que cometimos en el pasado y no sabemos leer la solución que se le dio entonces al problema.
La solución a la crisis no era, es, ni será fácil, pero si hubiéramos usado la memoria histórica, nos hubiéramos dado cuenta que en el pasado, durante aquella depresión del 29, las democracias hicieron un sobreesfuerzo para sacar al país del atolladero y realizaron fuertes inversiones en empresa pública y se intentó proteger la economía interior a base de gravar con altos impuestos los productos que llegaban desde fuera, esta sería una gran solución si no fuera porque la clase política actual está más pendiente de qué dirán que de solucionar los problemas que azotan a su pueblo y es que si el actual Gobierno hiciera eso o cualquier partido de la oposición tuviera la feliz idea de proponer medidas de este estilo, sería tachado de loco y terriblemente condenado por querer someter a las arcas del Estado a un terrible endeudamiento, y esta palabra da mucho miedo tanto a la clase política como al ciudadano, curioso este echo dado que antes de vernos sumidos en tamaña crisis, el 80% de la población que se encontraba trabajando, estaba endeudada con hipotecas o con préstamos para la compra de vehículos, vacaciones u otros menesteres de ínfima importancia que iban socavando nuestra ya de por sí maltrecha economía.
Siempre he creído, y ahora no me voy a bajar del burro, que si un país está endeudado porque ha aumentado la inversión en empresa pública, no es una deuda real, dado que eso revierte en la economía del país e inevitablemente, en las arcas del Estado, por lo que este tipo de endeudamiento se puede considerar algo así como sembrar para recoger. La formula es simple, menos gente parada, más gente consumiendo, esto provoca un aumento de la demanda de productos y la consecuente contratación de más mano de obra para poder satisfacer dicha demanda, además al aumentar el consumo, aumenta el ingreso de las arcas públicas derivados de los impuestos al consumo, amén de los ingresos por pago a la Seguridad Social.
Por otra parte, la creación de aranceles mayores para todos aquellos productos que nos vienen del exterior, es una solución menos viable en cuanto que formamos parte de la Unión Europea y de su tratado de libre movimiento de personas y mercancías, no obstante, si se pueden gravar los productos procedentes del resto de países del mundo, y sobre todo los de países que ofrecen productos manufacturados de muy bajo coste como puede ser el caso de China y que pueden ayudar a fomentar el consumo del producto interior.
Desde aquí y con este artículo no quiero decir que sea fácil dar la vuelta a esta situación, ni mucho menos, pero creo que esta debería ser la línea a seguir en vez de abaratar el despido como pretende hacer nuevamente el Sr. Corbacho con su reciente propuesta de reforma laboral que nos lleva derechos al sistema económico caciquil de los latifundios andaluces donde se contrataba a los braceros en la plaza de los pueblos según el salario que estuvieran dispuestos a cobrar.