En un Estado de Derecho libre y democrático como en el que nos encontramos, me parece ridículo y hasta bárbaro el hecho de que una niña se vea apartada del colegio, es más, se vea privada mediante una expulsión de su derecho como ciudadana al acceso a la libre enseñanza.
El caso de la niña Najwa, me merece especial atención dado que la Constitución de 1978 en su artículo 16 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto sin más limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley; así mismo, dicho texto también defiende en su artículo 27 el derecho a la educación, así como el derecho ejercido por los padres a que sus hijos reciban formación en materias de religión y moralidad de acuerdo a sus ideas. Ante esto, un Instituto de Secundaria, no puede tener normas internas que choquen directamente contra los principios Constitucionales y los poderes públicos como reguladores de la normativa Constitucional no deberían permitir que esto fuera así.
No obstante, aludir a la normativa interna para expulsar a una niña que lleva un velo en la cabeza, un pañuelo que ni siquiera le cubre la cara, sino sólo el pelo, me parece el más denigrante acto de XENOFOBIA encubierta.
Desde hace bastante tiempo llevo escuchando muchas voces que se las dan de tolerantes y pretenden hacer que las niñas y mujeres musulmanas se quiten el velo. De hecho muchas de esas voces, quieren imponer que el velo desaparezca porque les parece un acto denigrante. Denigrante o no, es libertad de cada persona el decidir si lo lleva o no lo lleva, ya sea por imposición de la religión o por gusto estético. O es que si es por estética si se pueden llevar las cosas y si es por religión no.
Es un punto controvertido. ¿Por qué una musulmana tiene que quitarse el velo y una monja puede llevar puesta la cofia? Es más, ¿por qué una niña no puede llevar cubierta la cabeza con un pañuelo cuando miles de jóvenes utilizan gorras y pañuelos a diario para cubrir su testa? Sigo apelando a que esto me huele a xenofobia encubierta amparados en una regla interna que no tiene comparación con el texto Constitucional que regula nuestra nación y que establece nuestros derechos y libertades.
Queda muy bonito de cara al público decir que no se es racista pero que hay unas normas dentro del colegio que hay que cumplir y que discriminan claramente por el hecho de pertenecer a una religión. Por cierto, estos actos se están dando dentro de un colegio público, financiado por todos los españoles y también por el dinero que la familia de esa niña musulmana paga en concepto de impuestos y por el dinero de otros muchos musulmanes que viven en España, hecho que hace más grave si cabe esta agresión xenófoba por parte de los profesores, junta directiva y asociación de padres que permiten este comportamiento.
El otro día, leyendo una entrevista a una alta personalidad de Palestina, éste decía que es un absoluto error el imponer a una niña que se quite el velo pues ella lo verá como un ataque directo hacia su cultura y su forma de ser, pero sin embargo, si tu a esa niña no le dices nada, sentirá que crece en libertad y que su identidad no se va a ver atacada, lo que la llevará a intentar parecerse a sus amigas occidentales y hará desaparecer el velo porque entenderá que este no le favorece o esconde rasgos de su físico que la hacen parecer menos atractiva, y yo creo que este señor tenía razón, es psicología inversa lo que hay que utilizar, fomentar la tolerancia y no presionar para que se produzca el cambio inmediato en las generaciones de jóvenes musulmanes porque esto podría traducirse en una mayor hostilidad hacia lo católico y puede desembocar en disturbios como los acaecidos en Francia en los meses de octubre y noviembre de 2005.
El caso de la niña Najwa, me merece especial atención dado que la Constitución de 1978 en su artículo 16 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto sin más limitación que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley; así mismo, dicho texto también defiende en su artículo 27 el derecho a la educación, así como el derecho ejercido por los padres a que sus hijos reciban formación en materias de religión y moralidad de acuerdo a sus ideas. Ante esto, un Instituto de Secundaria, no puede tener normas internas que choquen directamente contra los principios Constitucionales y los poderes públicos como reguladores de la normativa Constitucional no deberían permitir que esto fuera así.
No obstante, aludir a la normativa interna para expulsar a una niña que lleva un velo en la cabeza, un pañuelo que ni siquiera le cubre la cara, sino sólo el pelo, me parece el más denigrante acto de XENOFOBIA encubierta.
Desde hace bastante tiempo llevo escuchando muchas voces que se las dan de tolerantes y pretenden hacer que las niñas y mujeres musulmanas se quiten el velo. De hecho muchas de esas voces, quieren imponer que el velo desaparezca porque les parece un acto denigrante. Denigrante o no, es libertad de cada persona el decidir si lo lleva o no lo lleva, ya sea por imposición de la religión o por gusto estético. O es que si es por estética si se pueden llevar las cosas y si es por religión no.
Es un punto controvertido. ¿Por qué una musulmana tiene que quitarse el velo y una monja puede llevar puesta la cofia? Es más, ¿por qué una niña no puede llevar cubierta la cabeza con un pañuelo cuando miles de jóvenes utilizan gorras y pañuelos a diario para cubrir su testa? Sigo apelando a que esto me huele a xenofobia encubierta amparados en una regla interna que no tiene comparación con el texto Constitucional que regula nuestra nación y que establece nuestros derechos y libertades.Queda muy bonito de cara al público decir que no se es racista pero que hay unas normas dentro del colegio que hay que cumplir y que discriminan claramente por el hecho de pertenecer a una religión. Por cierto, estos actos se están dando dentro de un colegio público, financiado por todos los españoles y también por el dinero que la familia de esa niña musulmana paga en concepto de impuestos y por el dinero de otros muchos musulmanes que viven en España, hecho que hace más grave si cabe esta agresión xenófoba por parte de los profesores, junta directiva y asociación de padres que permiten este comportamiento.
El otro día, leyendo una entrevista a una alta personalidad de Palestina, éste decía que es un absoluto error el imponer a una niña que se quite el velo pues ella lo verá como un ataque directo hacia su cultura y su forma de ser, pero sin embargo, si tu a esa niña no le dices nada, sentirá que crece en libertad y que su identidad no se va a ver atacada, lo que la llevará a intentar parecerse a sus amigas occidentales y hará desaparecer el velo porque entenderá que este no le favorece o esconde rasgos de su físico que la hacen parecer menos atractiva, y yo creo que este señor tenía razón, es psicología inversa lo que hay que utilizar, fomentar la tolerancia y no presionar para que se produzca el cambio inmediato en las generaciones de jóvenes musulmanes porque esto podría traducirse en una mayor hostilidad hacia lo católico y puede desembocar en disturbios como los acaecidos en Francia en los meses de octubre y noviembre de 2005.
Y es que entrados en pleno siglo XXI, en la era de la información y como consecuencia de la cultura global, en la que el conocimiento de otras culturas no debería ser tan difícil, la ignorancia popular en vez de observar con admiración otras culturas, tratamos de reducirlas y cristianizarlas como hicieran los conquistadores allá en el siglo XVI. Hagamos de este mundo un mundo mejor mediante la tolerancia y la comprensión, hagamos que este siglo XXI se convierta en el ¡¡¡SIGLO DE LA TOLERANCIA ENTRE CULTURAS!!!





