jueves, 15 de abril de 2010

Salida de humos

La ministra Trinidad Jiménez ha declarado que va a llevar la propuesta de la reforma de la Ley Antitabaco al Congreso antes de Junio para que ésta no se demore por los paros vacacionales que sufre esta cámara durante el período estival. No entiendo yo la anterior Ley Antitabaco, al igual que no alcanzo a entender la actual reforma que se quiere hacer.

En pleno siglo XXI y viviendo en un Estado de Derecho, los derechos de los ciudadanos se ven recortados en cuanto a la libre elección y es que si bien es cierto que tanto derecho tienen los que no fuman a estar en un local sin humos, como los que fuman a estar resguardados del frío intempestivo del invierno o el calor infernal en verano. Sin embargo, en esta situación, el ciudadano que ve recortados sus derechos a la libre elección son los propietarios de los locales que ven cómo se les impone una regla que en algunos casos les puede perjudicar y mucho a los ingresos de sus negocios (una buena forma de fomentar la economía, perjudicando al pequeño propietario mediante imposiciones a sus clientes).

Y es que en materias de humos, debería ser el propietario del negocio el que decidiera cómo quiere que sea su negocio (al fin y al cabo, el dinero lo saca de su negocio y los impuestos los paga al igual que el resto de ciudadanos), así pues si yo tengo un bar (que es el caso) y decido que la gente puede fumar, con un cartel en la puerta avisándolo, asunto arreglado, el fumador sabe que puede fumar, y el no fumador tiene en su mano el decidir si entra o no entra en un local que sabe de antemano que está lleno de humo. En la otra parte tenemos a los trabajadores, los cuales están tragando humos que perjudican la salud y digo yo, tomando esta misma medida de argumentación habrá que prohibir hacer carreteras ya que los vapores que suelta el alquitrán son más nocivos que el humo del tabaco, y por si fuera poco, la temperatura a la que ha de extenderse, unido a la temperatura del ambiente (hay que aclarar que el asfaltado se suele hacer en primavera verano y otoño porque no se puede hacer a temperaturas menores a cinco grados), son también muy perjudiciales para la salud de la piel y es que si nos ponemos un poco tiquismiquis, al final hay que prohibir trabajar porque todos los trabajos tienen una parte importante de riesgo.

Si el riesgo para la salud de los trabajadores que tienen que estar en contacto con el humo del tabaco es tan alto, la solución sería pagarles un plus de peligrosidad por el desempeño de su trabajo. Además, si tan perjudicial es el tabaco ¿por qué no lo prohíben al igual que están prohibidas otras drogas y se dejan de líos?, sencilla y llanamente porque reporta más ingresos al Estado de los gastos que provoca, es decir, es rentable y como es rentable, se mantiene su consumo pero pongo restricciones estúpidas que lo que hacen es generar la falsa ilusión de querer mejorar la salud de la ciudadanía. Otro truco banal que no lleva a ningún sitio más que a perjudicar a un colectivo que si con la actual crisis está bastante tocado, con esta medida va a terminar de hundirse.

Hace poco, en el bar que tengo, estaban los habituales parroquianos que toman café a primera hora de la mañana y a colación de esta ley comentaban que si ellos bajaban a esa hora a tomar el café, no era por tomar el café y la copa, sino por echarse el cigarro o el puro mientras tomaban café y que si eso no lo iban a poder hacer a partir de ahora, se quedarían en casa tomando el café y la copa porque total, el café y la copa eran la excusa para salir a fumarse el cigarro al bar mientras hablaban con alguien y así es como piensa la mayoría de fumadores que salen a los bares. En mi caso, son diez los parroquianos que se juntan y entre cafés, copas y puros, se dejan todos los días una media de 2,50€ por persona, por lo que esto supone dejar de ingresar a bote pronto 25,00€ diarios, que se convierten en 175,00€ semanales y que mensualmente supondrían 700,00€ y anualmente serían 9.125,00€; contando sólo la primera hora del día, si otros clientes como los del café de por la tarde (que vienen a ser los mismos que por la mañana), o alguno de los habituales a la hora del vermú (por no contar con la gente que sale por las noches a tomar copas y que inevitablemente llevan el cigarro como complemento en la mano contraria al cubata), esto se traduce en QUIEBRA Y CIERRE DE NEGOCIO porque no me sale rentable y al igual que a mi, a muchos pequeños comercios a los que afectará esta ley.

Pero que la Ministra se quede tranquila en su sillón sentada pensando que hace un favor al país mientras lo hunde con medias reformas que lo que hacen es avivar las llamas de la crisis que nos consume (al igual que el Ministro de Trabajo con la nueva reforma laboral, qué casualidad). Total, la Ministra el vermú lo toma en su casa con el Ministro de Trabajo, desconectada del ciudadano de a pie y sin pisar los bares, lugar por antonomasia en el que más latente se hace el sentir y el pensar del pueblo español.

Por cierto, no soy fumador ni lo he sido, pero el debate debería centrarse más allá de qué es mejor para los fumadores o los no fumadores y trascender a los verdaderos damnificados de esta cuestión, los propietarios de locales de hostelería.

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